Socialización y Afectividad en el Niño.
El proceso de socialización consiste en la apropiación por parte del individuo de toda la experiencia social, lo cual le proporciona la posibilidad de integrarse a la vida en sociedad. El primer medio social donde se desenvuelve el niño es la familia. Poco a poco va ampliando su ámbito de relaciones sociales a amigos de la familia, su barrio y la escuela donde pasará gran parte de su tiempo. Se centra en las capacidades sociales y características emocionales del niño que forman su carácter, determinan su personalidad y como interactúa con el entorno social.
Teoría del Aprendizaje Social.
La teoría del aprendizaje social intenta ir más allá de la consideración de la conducta humana como respuesta a estímulos que hacía el conductismo. El aprendizaje de conductas se produce siempre, según esta teoría, en un marco social. Esto implica que, además de aprender las normas de conducta por medio de las reacciones que los demás tienen ante sus actos, los niños adquieren los modelos de comportamiento adecuados por observación, viendo a los otros actuar. Este último medio de aprendizaje se ha llamado también imitación o modelado, ya que los niños copian el comportamiento de aquellas personas que, por su aceptación social, lugar importante en su mundo, etc., se convierten en modelos de conducta apropiada. Existiría una evolución en el desarrollo de la conducta y el pensamiento moral. Los niños comenzarían controlando su conducta por las sanciones externas, premios o castigos, y completarían su desarrollo moral cuando el control fuera interno y los llevara a una conducta altruista y al cumplimiento de los valores morales. En este sentido, "el desarrollo moral es el aprendizaje de la conducta socialmente aceptable y la adquisición e internalización [interiorización] de las normas y valores transmitidos por las personas que rodean al niño en sus diferentes ambientes".
Método.
La participación de los padres y familiares para crear vínculos afectivos, porque hasta los 2 años el niño interactúa prácticamente solo con ellos. Por ello, es importante acunarlo, darle seguridad, y hacer que se sienta un miembro más de la familia que siempre le dará atenciones, amor y cuidados para su buen crecimiento.
Los adultos del entorno constituirán para el niño un ejemplo y referencia a la hora de aprender como actuar frente a otros y como relacionarse con ellos. En resumen, como ser una persona social.
De ahí que el juego se convierta en una herramienta imprescindible para la socialización, pues a través de él, el niño aprende a jugar, a reír, a interactuar con el resto de niños, a esperar turnos, respetar a los niños que le rodean…
Con el juego el niño asimila los valores de la familia, domina su conducta, aprende las reglas de la sociedad, y en definitiva, logra poco a poco desarrollar su voluntad, ser autónomo y expresar sus sentimientos.
Entre los juguetes recomendados para mejorar la socialización del niño cabe destacar los que ayudan a interiorizar reglas y normas sociales, el respeto por los demás y llegar a acuerdos:
• Juguetes de imitar, tales como: cocinas, lavadoras, cajas registradoras, tiendas…
• Juegos de mesa con reglas
• Juegos deportivos para jugar y participar con más niños: fútbol, baloncesto.
Discusión.
La relación entre socialización del niño dentro de la familia, durante los primeros años, y su educación en marcos institucionales más formales, durante los años siguientes, puede contemplarse desde dos puntos de vista. En primer lugar, hay continuidad de motivación al logro, dado que el grado en que, en estos primeros años, se ha animado al niño a desarrollar destrezas cognitivas apropiadas para la educación ayudara a determinar su posterior éxito escolar.
Conclusiones.
Es de suma importancia que nosotras como futuras educadoras estemos al tanto de todo estos aspectos del desarrollo afectivo y social que existen entre las relaciones fraternales en los niños sobre todo en niños de primer año, porque todos los aspectos de las relaciones con otras personas influyen indirectamente sobre la conducta de los niños con sus compañeros, tales son la expresividad emocional , sus técnicas disciplinarias, su salud mental, y sus nexos de apoyo y hechos de la vida que les afectan.